El mismo día del colapso, el ministro de Transportes y Comunicaciones, José Tangherlini Casal, anunció en una entrevista la adopción de medidas inmediatas y dispuso el traslado de un puente modular que, según indicó, se encontraba a aproximadamente 50 kilómetros de la zona afectada. Asimismo, se señaló que el traslado de la estructura tomaría menos de una semana, generando expectativas entre los habitantes de los distritos perjudicados.
Sin embargo, pese al tiempo transcurrido desde aquel anuncio, los pobladores denuncian que no se ha concretado el traslado del puente modular ni se ha visto trabajos de desmontar del puente siniestrado. La demora ha incrementado el malestar de las comunidades, que dependen de esta conexión para sus desplazamientos y actividades económicas. Por ello, los ciudadanos exigen que el Gobierno y el sector Transportes cumplan los compromisos anunciados y aceleren las acciones para recuperar la transitabilidad.
Ante esta situación, los habitantes de Tintay, Chacña y Lucre evalúan la posibilidad de realizar un paro y otras medidas de protesta para llamar la atención del Gobierno y exigir una intervención efectiva. En las próximas horas se conocerían las decisiones de las poblaciones afectadas, que consideran insuficientes las acciones ejecutadas hasta el momento. Mientras tanto, la incertidumbre continúa y el puente Pampatama sigue representando un peligro para quienes intentan cruzarlo, en medio del reclamo por una solución urgente y segura.
