El referido informe advirtió la falta de mantenimiento y limpieza de la estructura y del tablero de los puentes, así como la ausencia de señalización. Asimismo, no se había considerado el reemplazo de estas estructuras, pese a las condiciones de deterioro que presentaban.
De los dos puentes inspeccionados, el puente Pampatama presentaba mayor nivel de deterioro. Se trataba de una estructura modular tipo Bailey, cuyo tablero de madera evidenciaba tablones rotos y faltantes. Asimismo, se constató la presencia de corrosión en la estructura metálica, deformaciones en elementos estructurales y socavación de las defensas ribereñas, condiciones que evidenciaban la necesidad de adoptar medidas de conservación y evaluar oportunamente su reemplazo.
Los hechos advertidos oportunamente por la Contraloría, a través del Órgano de Control Institucional de Provías Descentralizado, se materializaron posteriormente con el colapso del puente, los cuales constituían riesgos reales para la transitabilidad y seguridad de los usuarios, vecinos y transportistas.
