La construcción fue impulsada por el Comité Pro Construcción, cuyos integrantes coordinaron las distintas acciones para hacer realidad el santuario. También participaron comisiones encargadas de los aspectos artísticos, culturales y de difusión, además de decenas de pobladores que colaboraron con trabajo, recursos y tiempo para sacar adelante una obra que hoy forma parte del patrimonio de la comunidad.
La inauguración del santuario representa un momento histórico para Tintay y un símbolo de la unión de su población. Quienes promovieron esta iniciativa destacaron que este logro demuestra que el trabajo organizado entre los ciudadanos puede hacer posible proyectos importantes para el desarrollo y la identidad del distrito, al tiempo que expresaron su deseo de que continúen llegando nuevas obras y mejores servicios para la población.
