Según el programa general, las actividades religiosas se iniciaron desde las 4:00 de la madrugada con la misa dedicada a los catequistas rurales. Posteriormente, a las 6:00 de la mañana se celebra la misa de los grupos parroquiales y, a las 8:00 de la mañana, la misa de las familias. El momento central está previsto para las 10:30 de la mañana, con la Santa Misa Central y la tradicional procesión de la sagrada imagen por las calles de Cocharcas, celebración que congrega a una multitud de peregrinos y devotos. La ceremonia central será presidida por el obispo de Abancay, monseñor Gilberto Gómez González.
La historia de esta devoción se remonta a 1598 y tiene como protagonista al poblador Sebastián Martín Asto, conocido como Sebastián Quimichu, natural de San Pedro de Cocharcas. Según la tradición, Sebastián padecía una grave lesión en uno de sus brazos y emprendió un viaje hacia el santuario de Copacabana, donde pidió la intercesión de la Virgen. Tras experimentar una recuperación que atribuyó a la Virgen, decidió llevar a su pueblo una imagen como muestra de agradecimiento. Para ello consiguió una réplica de la Virgen de la Candelaria de Copacabana, vinculada al escultor indígena Tito Yupanqui, y emprendió el retorno hacia Cocharcas, donde la imagen fue recibida con gran fervor.
Desde entonces, la devoción a la Virgen de Cocharcas se extendió por diversos pueblos del Perú y convirtió a su santuario en un importante centro de peregrinación. La tradición religiosa señala que Sebastián Quimichu dedicó sus últimos años a promover el culto y la construcción del templo que hoy constituye uno de los principales símbolos históricos y religiosos de Apurímac. Más de cuatro siglos después, la festividad del 8 de septiembre mantiene viva esa tradición, congregando a miles de peregrinos que llegan hasta Cocharcas para renovar su fe, agradecer favores recibidos y pedir la protección de la “Mamacha Cocharcas”.
