Los hechos ocurrieron el 13 de octubre de 2024, en inmediaciones del campo ferial, cuando el adulto mayor realizaba sus compras y llevaba su teléfono celular en el bolsillo de su casaca. En ese momento, Rojas Romero aprovechó un descuido para sacar el equipo del bolsillo e intentó retirarse del lugar.
Sin embargo, algunos comerciantes que se encontraban cerca se dieron cuenta de lo ocurrido y alertaron sobre el hecho al personal de Serenazgo que pudo intervenirlo. El teléfono celular fue recuperado y posteriormente reconocido por su propietario.
Durante el proceso judicial, el Ministerio Público presentó las declaraciones de las personas que presenciaron y conocieron los hechos, así como las actas de intervención y recuperación del teléfono celular, además de otros elementos que permitieron acreditar la responsabilidad del acusado.
