En representación de los integrantes de la promoción, el egresado André Márquez Quispe brindó unas emotivas palabras de agradecimiento en las que rememoró el camino recorrido en la universidad. «La experiencia universitaria ha sido sumamente gratificante; empezar con sueños e ilusiones y hoy concretar nuestra formación profesional representa un gran logro personal y familiar. Hoy vemos el futuro con la seguridad que supieron forjar en nosotros dentro de las aulas. Sigamos adelante, alcancemos nuestras metas», enfatizó Márquez, extendiendo su gratitud a los docentes y a la UTEA por la sólida formación ética y académica impartida.
Como acto central de la jornada académica, los miembros del cuerpo docente de la Escuela Profesional de Derecho realizaron la entrega simbólica de medallas e impusieron el pin institucional a cada uno de los egresados. Este gesto simboliza el reconocimiento formal de la universidad a su perseverancia, rigor académico y compromiso con la justicia, augurándoles un desempeño profesional ético y sobresaliente en el ámbito jurídico del país.
