Además, se ha dispuesto ampliar la cobertura a todos los menores de 10 años que no hayan recibido ninguna dosis anteriormente, con el fin de cerrar brechas de inmunidad y evitar la circulación del virus.
Según explicó el director de la RAAP, Jorge Ponce Juárez, esta acción forma parte del esfuerzo conjunto con las autoridades sanitarias nacionales para frenar el avance de una enfermedad altamente contagiosa, que puede generar consecuencias graves en la salud.
“EsSalud se suma a estas medidas preventivas porque ya se han registrado casos sospechosos en nuestra zona, y nuestra prioridad es evitar un rebrote que ponga en riesgo la vida de los niños”, señaló la autoridad.
El esquema de dos dosis es fundamental para lograr una protección efectiva: mientras que la primera dosis, aplicada al año de vida, permite que el organismo reconozca el virus, la segunda dosis —a los 18 meses— corrige la falta de respuesta inmune que se presenta en entre el 5 % y el 10 % de los menores tras la primera aplicación. De este modo, al completar el esquema, la protección supera el 99 % y se mantiene vigente por muchos años.
La vacunación no solo previene la enfermedad, sino que evita complicaciones potencialmente mortales o que generan secuelas permanentes, como neumonía, encefalitis, discapacidades neurológicas y hospitalizaciones prolongadas.
“Un niño vacunado no solo se protege a sí mismo, sino que también cuida a su familia, compañeros de colegio y toda su comunidad, al cortar la cadena de transmisión del virus”, resaltó Ponce Juárez.
