Mientras el Gobierno Regional de Apurímac, impulsa proyectos de impacto para cerrar brechas históricas en la capital regional, vuelven a colocarse en la vereda de la oposición, priorizando intereses políticos, antes que las necesidades urgentes del pueblo.
La población cuestiona duramente que, en lugar de sumar esfuerzos para el progreso de Abancay, se ponen trabas burocráticas a proyectos que significan desarrollo, empleo y dignidad para miles de familias.
Hoy, más que nunca, los ciudadanos exigen unidad y trabajo articulado entre autoridades, dejando de lado intereses políticos, que perjudican directamente el futuro de Abancay y de toda la región Apurímac.
