El desplome dejó cuatro personas con lesiones leves producto de los golpes. Entre los afectados se encuentran dos menores de 6 y 9 años, así como dos adultos de 18 y 43 años, quienes recibieron atención prehospitalaria por parte del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) y posteriormente fueron trasladados en ambulancia al Hospital Regional Guillermo Díaz de la Vega.
Como consecuencia del colapso, la vivienda quedó prácticamente inhabitable y varios enseres de la familia resultaron dañados. Ante el riesgo de nuevos desprendimientos, la zona fue acordonada para evitar el ingreso de personas y prevenir posibles accidentes, mientras se evalúan las condiciones de seguridad de la infraestructura.
Por su parte, el Centro de Operaciones de Emergencia Regional - COER Apurímac informó que continúa con el monitoreo y seguimiento de la emergencia. El hecho vuelve a poner en evidencia los riesgos que pueden generar los trabajos de excavación y movimiento de tierras en terrenos colindantes, especialmente cuando existen viviendas antiguas construidas con adobe, cuya estabilidad podría verse comprometida.