El mirador de Huayhuacalle es uno de esos lugares que sorprenden por la grandeza de sus paisajes. Cuenta con siete espacios de observación, desde donde se pueden apreciar diferentes panorámicas del imponente cañón del río Apurímac, uno de los más profundos del mundo. Cada mirador ofrece una perspectiva distinta de este majestuoso escenario natural, convirtiendo la visita en una experiencia única para quienes desean descubrir y admirar la belleza de Apurímac.
Al frente, el imponente nevado Padreyoc completa este escenario de belleza incomparable. Como un regalo de la naturaleza, donde dos cóndores andinos sobrevolaron la zona, sorprendiendo a los visitantes y convirtiendo la jornada en una experiencia aún más especial.
Artesanía, cultura y naturaleza se encuentran en un mismo destino. Cada prenda cuenta una historia, cada paisaje invita a descubrir nuevas emociones y cada visita representa una oportunidad para valorar el patrimonio cultural y natural de Apurímac.