Pero uno de los aspectos que más ha llamado la atención es el precio del petróleo (diésel), que incluso ha superado al de las gasolinas. En los establecimientos de venta de combustible de la ciudad, el diésel se encuentra entre S/ 23.60 y S/ 23.80 por galón, situación que preocupa particularmente a los transportistas de carga y pasajeros, debido al elevado consumo que requieren sus unidades para desarrollar sus actividades cotidianas.
El incremento no solo tendría impacto en los transportistas. Comerciantes de diferentes sectores vienen advirtiendo que el aumento de los costos de transporte podría trasladarse progresivamente al precio de diversos productos y servicios, generando un efecto en cadena que terminaría afectando nuevamente a las familias. De mantenerse esta tendencia, el costo de movilizar mercancías hacia Abancay y otros puntos de la región podría encarecerse, presionando al alza los precios de productos de primera necesidad.
El escenario se explica, entre otros factores, por el comportamiento del mercado internacional del petróleo y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, además de la dependencia del Perú de combustibles importados y el traslado de los mayores costos hacia el mercado nacional. Mientras tanto, los conductores de Abancay esperan que los precios puedan estabilizarse y expresan su preocupación ante la posibilidad de que el incremento continúe durante los próximos días, lo que podría profundizar el impacto sobre el transporte y la economía de las familias.