Para los católicos apurimeños, el retorno del Papa al Perú representa una oportunidad para reencontrarse con quien ya recorrió parte de estas tierras antes de convertirse en el sucesor de San Pedro. Incluso, durante una misa celebrada en la Catedral de Andahuaylas, meses atrás, el padre Santos Doroteo Borda López expresó el deseo de que el Santo Padre pudiera considerar a Apurímac dentro de su recorrido. Si bien esta posibilidad no ha sido incluida en el itinerario oficial anunciado hasta el momento, Cusco se convierte en el punto más cercano a la región donde el Pontífice tendrá actividades oficiales.
En ese contexto, sacerdotes, párrocos y representantes de la Diócesis de Abancay, así como fieles procedentes de Abancay y de las demás provincias de Apurímac, se trasladarán hasta Cusco para participar de las celebraciones y actos litúrgicos que encabezará el Papa. La visita también despierta expectativa entre quienes recuerdan su paso por la región y consideran que Apurímac mantiene un vínculo especial con León XIV, quien conoció estas comunidades antes de asumir la máxima responsabilidad de la Iglesia Católica.
La llegada del Papa León XIV al Cusco ya empieza a movilizar a los fieles de las regiones cercanas, y Apurímac no sería la excepción. Para muchos creyentes, se trata de una ocasión histórica para volver a ver personalmente a Robert Prevost, esta vez como Sumo Pontífice. La Diócesis de Abancay acompañará este acontecimiento desde la Ciudad Imperial y renovar, junto a sus fieles, una relación pastoral que se remonta a los años en que el actual Papa caminó por las tierras profundas del sur del Perú.