Durante la ejecución del servicio, el responsable del área usuaria firmó actas de entrega de terreno, inicio, culminación y conformidad, junto a un supuesto residente de servicio que declaró que nunca trabajó en ese cargo, ni autorizó el uso de sus documentos.
También se encontraron trabajos incompletos o mal hechos, como los muros de tabiquería drywall con medidas menores a las requeridas, pisos falsos sin terminar y sin acabado, pintura sin imprimante, entre otras observaciones. Pese a todo, el responsable del área usuaria otorgó la conformidad por el 100 % del servicio, pagándose S/ 33 500 del presupuesto público, sin que el puesto de salud quedara en condiciones para funcionar.
Estas irregularidades dejaron la infraestructura inutilizable para brindar servicios esenciales de salud, obligando a que el puesto de salud La Cabaña funcione en un local alquilado y en condiciones precarias, perjudicando directamente la calidad de atención y la salud de los pobladores de la zona. Mientras tanto, los tres servidores de la Diresa involucrados enfrentarán una presunta responsabilidad que aún no ha sido sancionada.