Asimismo, se detectó personal que realiza tareas de alto riesgo sin el equipamiento de protección personal (EPP) adecuado, como fue el caso de un ayudante de operario de corte de aceros que realizaba sus labores sin usar protección ocular. A ello, se suma la falta de señalización preventiva y delimitación de áreas peligrosas mediante cintas de seguridad.
Se identificó además el inadecuado almacenamiento de materiales de construcción, como es el caso de ladrillos de arcilla destinados a la construcción de muros que reposan sobre el suelo y están expuestos a la intemperie (humedad y radiación solar) sin parihuelas ni mantas protectoras. Así también, bolsas de cemento no cuentan con la debida protección y están almacenados de manera inadecuada, en pilas de gran altura, superior a diez bolsas.
Además, se comprobó que la obra no cuenta con el cartel de identificación del proyecto, lo cual afecta al principio de transparencia, limita el control social de parte de la población y posibles sanciones contractuales al contratista y a la supervisión.