El homenaje póstumo tuvo lugar en las instalaciones del Hospital II de Abancay y estuvo encabezado por el director de la Red Asistencial Apurímac, Dr. Carlos Monteagudo Gonzales.
El acto contó con la presencia de su esposa, sus dos hijos, familiares, amigos y la comunidad médica que lo acompañó a lo largo de su trayectoria profesional y durante su delicado estado de salud.
Con las sirenas de las ambulancias encendidas y entre aplausos efusivos, el féretro ingresó al centro hospitalario —su centro de labores y morada obligada durante el último quinquenio—. Durante la ceremonia se destacaron su vocación de servicio, fortaleza y el legado de resistencia que deja a la salud pública. La despedida concluyó con un marco musical que acompañó el emotivo último adiós.