Los agremiados al sindicato sostienen que la huelga acatada fue declarada legal, por lo que consideran improcedente cualquier tipo de descuento en sus remuneraciones. En ese sentido, afirmaron que la paralización de labores se realizó en el marco de sus derechos laborales, por lo que exigen el respeto a lo establecido por la normativa vigente.
Entre las principales demandas que motivaron la huelga se encuentra el pago de un incentivo económico mensual de 200 soles, contemplado en un pacto colectivo y pendiente desde el año 2017. Asimismo, los trabajadores exigen el cumplimiento del pago de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) para los servidores cesados, derechos que, según indicaron, han sido postergados por la actual gestión municipal.
Ante este panorama, los trabajadores expresaron su indignación y anunciaron que continuarán con sus reclamos hasta lograr una solución. Mientras tanto, esperan que las autoridades de la municipalidad entablen un diálogo efectivo que permita resolver el conflicto sin seguir perjudicando su estabilidad económica y la de sus familias.